¡Busca ayuda! Aléjate de los estigmas de la salud mental

 

prevención del suicidio

El suicidio es un problema de salud pública importante, pero que a menudo es descuidado, por estar rodeado de estigmas, mitos y tabúes. Cada caso de suicidio es una tragedia que afecta gravemente no sólo a los individuos, sino también a las familias y las comunidades. ¡Está en tus manos evitarlo!

Cada año, más de 700.000 personas se quitan la vida tras numerosos intentos de suicidio, lo que corresponde a una muerte cada 40 segundos. Y con la llegada del COVID-19, más individuos experimentan pérdida, sufrimiento y estrés. 

En TuSaludIntima nos unimos al llamado de la Organización Panamericana de la Salud, la cual nos invita a todos a centrarnos en la prevención del suicidio, al elevar la voz sobre la importancia de crear vínculos sociales, promover la toma de conciencia y ofrecer esperanza. Acercarnos a nuestros seres queridos por salud mental y bienestar podría salvarnos la vida.

Y cada día es más grave el asunto. El tercer informe regional sobre la mortalidad por suicidio, publicado en marzo de 2021, indicó que este problema sigue siendo una prioridad de salud pública en las Américas. 

¡5 datos clave sobre el suicidio!

  1. En América se notificaron un promedio de 81.746 muertes por suicidio al año entre 2010 y 2014, siendo la tasa de suicidio en América del Norte y el Caribe no hispano superior a la tasa regional.
  2. Alrededor del 79% de los suicidios en la Región ocurren en hombres. 
  3. La tasa de suicidio entre los varones es más de tres veces superior a la de las mujeres.
  4. El suicidio es la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 20 a 24 años en las Américas. Las personas de 45 a 59 años tienen la tasa de suicidio más alta de la Región, seguidas por las de 70 años o más.
  5. La asfixia, las armas de fuego, la intoxicación con drogas y alcohol y el envenenamiento con plaguicidas y productos químicos son los cuatro métodos más utilizados para el suicidio, que representan el 91% de todos los suicidios en la Región.

Factores de protección: la prevención puede salvar vidas

Los suicidios son prevenibles con intervenciones oportunas, basadas en la evidencia y a menudo de bajo costo. La Organización Mundial de la Salud recomienda abordar la complejidad de las conductas suicidas comenzando por identificar los factores de riesgo y de protección. 

Aunque la relación entre el suicidio y los trastornos mentales está bien establecida, muchos suicidios también pueden producirse de forma impulsiva en momentos de crisis, como una pérdida económica. 

Atender los riesgos para reducir los medios de suicidio y potenciar los factores de protección para fomentar la resiliencia, pueden reducir de manera eficaz las tasas de suicidio. 

¿Qué podemos hacer para evitar los suicidios?

El tema de la celebración del Día Mundial de la Prevención del Suicidio del 2021-2023  es "Crear esperanza a través de la acción"  por eso hoy venimos a destacar algunas de las acciones que debemos realizar juntos en esta campaña de prevención del suicidio: 

  1. Las estrategias de afrontamiento: reconocer la situación es el primer paso.  La prevención del suicidio comienza por abordar desde casa a la falta de toma de conciencia sobre el suicidio como un importante problema de salud pública y normalizar en nuestro entorno que es necesario buscar ayuda profesional.

  2. Las relaciones personales sólidas: apoyarnos en las personas que nos rodean y en quienes confiamos puede ser la base fundamental para pedir ayuda y avanzar. El mantenimiento de relaciones estrechas sanas puede actuar como protector. El círculo próximo de una persona puede tener gran influencia y puede ser una fuente significativa de apoyo social, emocional y financiero que amortigüe los factores externos estresantes. Las relaciones son especialmente protectoras para adolescentes y personas mayores. También se ha visto que este factor de apoyo disminuye el riesgo de suicidio asociado a traumas en la infancia.

  3. Las creencias religiosas o espirituales: muchas personas se aferran a su religión para salir a flote en los momentos difíciles. Apoyarnos en un difícil momento puede ser bueno para no tomar decisiones apresuradas y ganar un tiempo extra para recobrar el aliento y buscar ayuda profesional. Pero es clave entender que, aunque proporciona un sistema estructurado de creencias, no debe ser sustituido por la ayuda profesional.

  4. Las prácticas de bienestar positivas: el bienestar se relaciona en parte con rasgos de personalidad que determinan la vulnerabilidad y la capacidad de recuperación frente al estrés y a los traumas. La estabilidad emocional, el optimismo y una identidad personal desarrollada ayudan a hacer frente a las dificultades de la vida. Una buena autoestima, competencia personal y capacidad de resolver problemas (incluida la capacidad de pedir ayuda) mitigan la repercusión de las adversidades.

Desmitifiquemos el suicidio

¡Dile a tus amigas! Según la OMS, hay muchos conceptos erróneos y prejuicios con respecto a la conducta suicida, que se contradicen con la evidencia científica. A continuación, se presentan algunos de los más comunes:

Quienes hablan del suicidio no tienen la intención de cometerlo 

Quienes hablan de suicidio pueden estar pidiendo así ayuda o apoyo. Un número significativo de personas que contemplan el suicidio presentan ansiedad, depresión y desesperanza y pueden considerar que carecen de otra opción. 

La mayoría de los suicidios suceden repentinamente sin advertencia previa 

La mayoría de los suicidios han ido precedidos de signos de advertencia verbal o conductual. 

Algunos suicidios se cometen sin advertencia previa, pero es importante conocer los signos de advertencia y tenerlos presente.

La persona suicida está decidida a morir

Por el contrario, la persona suicidas suelen ser ambivalentes acerca de la vida o la muerte. 

El acceso al apoyo emocional en el momento propicio puede prevenir el suicidio.

Quien haya sido suicida alguna vez nunca dejará de serlo

El mayor riesgo de suicidio suele ser a corto plazo y específico según la situación. 

Aunque los pensamientos suicidas pueden regresar, no son permanentes, y quien haya tenido pensamientos e intentos suicidas puede llevar después una larga vida.

Sólo las personas con trastornos mentales son suicidas

El comportamiento suicida indica una infelicidad profunda, pero no necesariamente un trastorno mental. 

Muchas personas que viven con trastornos mentales no están afectadas por el comportamiento suicida y no todas las personas que se quitan la vida tiene un trastorno mental.

Hablar del suicidio es una mala idea y puede interpretarse como estímulo

Dado el estigma generalizado alrededor del suicidio, la mayoría de las personas que contemplan el suicidio no saben con quién hablar. 

En lugar de fomentar el comportamiento suicida, hablar abiertamente puede dar a una persona otras opciones o tiempo para reflexionar sobre su decisión, previniendo así el suicidio.

 

Si te sientes agobiada, deprimida o simplemente con una tristeza que no se va, busca ayuda con un psicólogo o psiquiatra quienes están capacitados para ayudarte a abordar la situación oportunamente. 

Si tienes problemas con tu pareja o necesitas asesoría en ese aspecto de tu vida en TuSaludIntima ofrecemos servicios de Coaching donde puedes recibir apoyo y una guía para conversar y ver la salida. 

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Y para más información sobre la campaña mundial de prevención del suicidio lee el detalle en la Organización Panamericana de la Salud.

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