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Intimidad después del parto

Con el embarazo y la llegada de los hijos el cuerpo de la mujer experimenta cambios que pueden afectar el pleno disfrute de las relaciones en pareja.  La medicina apoyada en la tecnología y sus beneficios ofrece procedimientos que garantizan la satisfacción sexual en aras de un bienestar integral.

Son muchos los cambios que la vida en pareja experimenta después del parto y estos responden a diferentes causas. Tenemos cambios que principalmente van en la disminución de la frecuencia sexual y en la percepción de la relación tanto en la mujer como en el hombre.

En el post parto, sea por cesárea o parto vaginal, la principal preocupación de los padres es el recién nacido: la madre está amamantando cada dos o tres horas, dedicada al cambio de pañales, cuidado de la ropa del niño y la relación de pareja pasa a un segundo plano. El tiempo de atención que el niño demanda es tal que pueden pasar hasta tres meses sin que los padres lleguen a tener sexo a pesar de que la restricción médica es de 40 días.

Si se trata de una pareja en la que el padre entiende y se identifica con lo que significa el proceso de embarazo y parto y de lo demandante que resulta la atención del recién nacido, si el parto fue vaginal y no hubo complicaciones, y por supuesto, si la mujer está bien conectada con su femineidad y sexualidad,  pasados los“famosos 40 días”de la cuarentena tendrá lugar un reencuentro de la pareja.

Sin embargo, este proceso de reencuentro se puede afectar por muchos factores, entre ellos destaca que muchas veces la mujer se concentra tanto en su nuevo bebé que suele dejar aun lado el interés por mantener intimidad con su pareja.

También es muy frecuente que la mujer se percate de los cambios que ha sufrido su cuerpo durante el embarazo y el parto: como que la barriga se estira, los genitales cambiar en color, aspecto y volumen; los vasos sanguíneos, principalmente las venas de la vagina pueden en algunos casos salir como de forma varicosa; llevándola en ocasiones a cohibirse por no sentirse suficientemente sexy evitando el encuentro sexual.

En otros casos el hombre se inhibe porque no sabe como ser parte del binomio madre-hijo, la mujer por los cambios que ha sufrido su cuerpo se siente menos deseable y los cambios hormonales pueden condicionar la aparición de depresión postparto, el hombre lo percibe y se aleja a la espera de que la mujer se sienta nuevamente conectada con el para reiniciar su vida íntima.

La doctora Sofía Herrera Mendoza, médico ginecóloga en Venezuela, especialista en cirugía endoscópica, piso pélvico, estética íntima y menopausia, del Instituto Médico Esteti-K explica que si el parto fue natural los cambios a nivel de vulva y canal vaginal serán mayores, puede haber incluso cicatrices externas si hubo necesidad de hacer cortes en el piso pélvico, hasta flacidez en el canal vaginal. “Todo esto depende de muchos factores. Hay mujeres que por naturaleza tienen músculos, ligamentos y estructuras de sostén muy firmes, otras no. Esto se percibe a la hora de la relación y más en una penetración, las mujeres lo describen con estas palabras: no percibo el pene de mi esposo”.

La buena noticia es que ¡Siempre hay soluciones!

Ante estos problemas la medicina ofrece hoy día tres tratamientos que procuran devolverla a la pareja su plenitud sexual, dichos tratamientos van de los menos hasta los más invasivos:

El primero es la estimulación dirigida del piso pélvico por fisioterapia, que puede realizarse con bien sea con electroestimulación en consultorio y/o en casa, o a través de ejercicios destinados a tonificar y darle más fuerza a los músculos del piso pélvico, que son esos músculos que sostienen la vagina y los órganos pélvicos en la parte inferior del abdomen.

Estos ejercicios conocidos como “Ejercicios de Kegel, lo ideal es que la mujer los practique antes, durante y después del embarazo. Y en general a lo largo de toda su puesto que son ejercicios que ayudarán no solo a prevenir la aparición de flacidez y de prolapsos vaginales, sino que también contribuirán a mejorar el disfrute y el placer sexual tanto de la mujer como de su pareja.

En este caso particular te recomendamos usar el VagiYoga, nuestro entrenador personal femenino que te ayudará a tonificar los músculos de tu vagina ofreciéndote la posibilidad de una rápida recuperación y a prevenir que todos estos cambios que hablamos que pueden ocurrir durante el embarazo y postparto se mantengan en el tiempo afectando tu vida sexual y de pareja.

El segundo es el Rejuvenecimiento vaginal no quirúrgico o tensado vaginal láser, técnica bastante reciente que extrapola los beneficios evidenciados de la luz láser en dermatología a la ginecología. El láser al ser aplicado en la mucosa vaginal estimula la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico, ayudando a mejorar el tono vaginal con una mayor percepción de la sensación del pene en la vagina y una mayor lubricación del canal vaginal, mejorando notablemente el placer sexual.

Así que si sientes que los ejercicios de kegel no han sido suficientes y percibes todavía una excesiva flacidez vaginal con disminución de la percepción del pene de tu pareja dentro de tu vagina, te sugerimos siempre consultar con tu médico y evaluar esta excelente alternativa conocida por muchos como Tensado Vaginal con Láser o también como Monalisa Touch®, incluso hoy día existen tratamientos de tensado vaginal con radiofrecuencia y con ultrasonidos, todos con excelentes resultados en manos expertas.

El tercer procedimiento sí requiere pasar por el quirófano. Se aplica en aquellas mujeres que presentan mucha flacidez o tienen cierto grado de prolapso vaginal y/o rectal.

Durante la intervención se recorta mucosa y tejido vaginal para luego proceder a suturar buscando estrechar el canal vaginal con el gran beneficio de que cuando el ginecólogo utiliza un bisturí láser la recuperación es más rápida que con la técnica tradicional (sin laser). Este procedimiento se aconseja luego de que la pareja haya finalizado su vida reproductiva, es decir, en el momento que deciden que no tendrán más hijos.

En Zenzsual insistimos que la mujer debe comunicarle a su médico todos los aspectos relacionados con los cambios que experimente tras su embarazo. La mujer no debe cohibirse ni sentirse culpable de desear tener una vida sexual satisfactoria, pues este aspecto  forma parte de su salud integral, tal como lo establecido incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) que desde hace muchos años incluyó en su concepto de salud la parte psíquica y sexual en aras de conseguir un bienestar integral.

Queda atenta a nuestros próximos artículos donde estaremos hablándote en mayor profundidad de las herramientas que puedes tener a mano para recuperar tu sexualidad después del parto.