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BDSM: ¡Conoce estas prácticas sexuales alternativas!

BDSM

Como dicen que la información es poder, considera que puedes mantenerte informada sobre esos temas que abren un mundo de posibilidades y perspectivas sobre las formas de vivir y manifestar tu sexualidad.

Por eso, hoy queremos hablarte del BDSM un conjunto de prácticas sexuales y de fantasías eróticas, cuyas siglas significan: Bondage; Disciplina y Dominación; Sumisión y Sadismo; y Masoquismo, que por lo general están relacionadas entre sí y vinculadas a lo que se denomina sexualidades no convencionales o alternativas. 

Ahora vamos a tratar de explicarte de forma sencilla lo que significa cada término para que lo tengas presente:

Bondage:

Se refiere a las prácticas eróticas que establecen roles de poder asimétricos, como: amo-esclavo, jefe-empleado, maestro-alumno, policía-detenido, etc. En la práctica se relaciona esta expresión con las ataduras y restricciones con fines eróticos. La palabra proviene de un término inglés referido a ciertos vínculos que se establecen en ciertas relaciones de subordinación y a los lazos que tenían que ver a vínculos restrictivos que unía a amos y esclavos, o a señores feudales y vasallos. Suele asociarse a las ataduras con sogas u otros elementos de restricción que utilizan los participantes de la experiencia sexual. 

Disciplina:

Es un término que hace referencia a prácticas eróticas relacionadas con reglas, castigos, adiestramiento, protocolos de comportamiento, posturas según las circunstancias, etc.

Dominación:

Se refiere a las prácticas eróticas en las que una persona adopta un rol dominante para actuar, de acuerdo con su voluntad y su deseo sobre otra u otras personas que adoptan un rol sumiso. La persona en el rol dominante manda y dispone. Se trata siempre de una dominación sujeta al consenso y los límites establecidos por la persona que acepta ser dominada. La clave del “BDSM” es que rechaza toda práctica de dominación, por mínima que sea, que no cuente con el consenso de la persona dominada.

Sumisión:

En este caso una persona adopta un rol sumiso en el que queda bajo la voluntad de otra u otras personas que adoptan un rol dominante. Es la situación complementaria de la dominación, por ello suele hablarse de relaciones “D/S”. La persona en el rol sumiso obedece o deja que se actúe sobre su cuerpo voluntariamente, dentro de unos límites establecidos previamente y aceptados por el sumiso. 

Sadismo:

Es un término que en este contexto se utiliza para referirse a prácticas eróticas en las que una persona voluntariamente obtiene placer causando dolor, humillación o incomodidad a otra persona que acepta esa situación. Y no pueden ir más allá de los límites establecidos por la persona que recibe el dolor, la humillación o la incomodidad, y que se pueden parar en cualquier momento. La persona que adopta el rol sádico, cuida la situación a fin de evitar cualquier daño. Se trata de una práctica erótica que no tiene ninguna similitud con el sadismo criminal.

Masoquismo:

Es el término que se usa cuando alguna persona de manera voluntaria obtiene placer experimentando dolor, humillación o incomodidad, de parte de otra persona que acepta esa situación. Se trata siempre de prácticas voluntarias que no pueden ir más allá de los límites establecidos por la persona que recibe el dolor, la humillación o la incomodidad, y que se pueden frenar en cualquier momento.

Con estas prácticas, las parejas buscan enfocarse en obtener sensaciones de placer, empoderamiento y control, aunque existen actividades que requieren específicamente dolor como vía de sensaciones.

Aprende lo indispensable si decides hacerlo:

Si estás interesada en probar con este tipo de prácticas y no supone un problema para ti ni para tu pareja, el BDSM puede representar una novedosa forma de disfrutar, ayudando a romper la monotonía e incentivando la creatividad. Pero antes de hacerlo por primera vez, es importante que tomes en cuenta las siguientes recomendaciones: 

¡Es totalmente voluntario! 

Lo primero que debes saber es que, como práctica erótica, el “BDSM” conlleva siempre el consenso de los participantes y se distingue totalmente del sadismo criminal.

¡Infórmate! 

Antes de juzgar a cualquier persona que decida vivir bajo los parámetros del BDSM es clave que puedas documentarte y asesorarte del tema. Debes tener mucho cuidado, ya que realizar este tipo de prácticas sin tener un conocimiento apropiado de lo que deseas experimentar te puede llevar a causar daño a tu pareja o a ti misma.

¡Hablen claro y sin tapujos!

Es imprescindible que antes de empezar puedan hablar claramente de lo que desean experimentar y llegar a acuerdos con tu pareja, poniendo sobre la mesa los límites de la experiencia y las maneras de comunicarse una vez inicien con el juego.

¿Diversión o Patología?: ¡Atenta a las alarmas! 

Aunque hay una línea muy delgada, hay que tomar en cuenta que las personas sanas sólo lo hacen por diversión como una afición sin llegar a obsesionarse. Es importante diferenciarlo, porque una cosa es un trastorno y la otra una conducta sexual gratificante. Hablamos de trastorno si en lugar de disfrutar del sexo sientes la necesidad a toda costa de incluir estos juegos y no sientes placer si no recurres a cualquiera de estas prácticas.

Si tienes dudas puedes pedir una sesión de #SexCoaching y conversarlo con nuestras expertas, quienes te guiarán con profesionalismo. Y como de costumbre te invitamos a leer más artículos en nuestro blogdonde cada semana procuramos compartir algunos consejos de salud y sexualidad dirigidos a promover tu bienestar. 

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